sábado, enero 21, 2012

Díá 10

El Corazón De La Adoración
Entréguense a Dios... entreguen todo su ser a él para ser usados para sus rectos propósitos. Romanos 613 (TEV)

El corazón de la adoración es entregarse.
Entregarse no es una palabra muy popular; es tan desdeñada como la palabra sumisión. Implica perder, y nadie quiere ser un perdedor. Entregarse trae a la mente imágenes amargas de admitir la derrota en la batalla, de perder un juego o de darse por vencido a un oponente más fuerte. La palabra casi siempre es usada en un contexto negativo. Los criminales capturados se entregan a las autoridades.

En una cultura competitiva como la nuestra, se nos enseña que nunca nos demos por vencidos y que nunca cedamos a nada – y, por lo tanto, no oímos mucho acerca de entregarse. Si ganar es todo, entonces entregarse es inconcebible. Preferimos hablar de ganar, de tener éxito, de vencer y de conquistar que de ceder, de sumisión, de obedecer y de entregarse. Pero entregarse a Dios es el corazón de la adoración. Es la respuesta natural al maravilloso amor y a la maravillosa misericordia de Dios. Nos entregamos a El, no por temor o por obligación, sino por amor, "porque él nos amó primero."

"me encontrarás en lo más profundo del mar donde está la luz" OLEO sobre Canvas: Arlyne Heilbron Ortiz


Día Diez
Pensando En Mi Propósito

Un Punto Para Reflexionar: 
El corazón de la adoración es la entrega.

Un Versículo Para Recordar: "Entreguen su ser entero a él para ser usados para sus rectos propósitos"



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